LACOSTE PROMESAS, el mejor circuito de golf para chicos y chicas hasta la categoría cadete (16 años), nació en 2004 y consta de tres previas, a través de las cuales, los cuatro primeros clasificados Scratch -chicos y chicas- obtienen una plaza en la Final en La Sella Golf Resort, el mejor premio para todo jugador de golf: los veinticuatro finalistas tienen el privilegio de entrenar y aprender junto a José Mari Olazábal, Nacho Garrido y Azahara Muñoz, el día previo a la competición.

La idea partió del tenista Tomás Carbonell, asesor deportivo de Lacoste, con dos títulos individuales ATP en su palmarés (Maceio 92 y Casablanca 96), dos Challenger (Salou 89 y Venecia 93) y 22 victorias en Dobles incluyendo un título del Grand Slam: Roland Garros 2001 Dobles Mixto junto a Vivi Ruano. “Con Lacoste Promesas he intentado aportar al golf parte de lo que yo aprendí en el mundo del tenis, donde a los chicos entre 14 y 18 años se les da una enorme importancia, pudiendo competir en torneos muy prestigiosos. Me di cuenta de que en golf los torneos estaban bien pero había que escalar más alto. Valoro muy positivamente las ediciones de Lacoste Promesas que se han disputado durante todos estos años; los hechos han demostrado que no me equivocaba en el planteamiento, y el 95% de los mejores chicos de esas edades han participado en nuestros torneos. Faltaba algo así en España que elevase al golf al nivel que se merece”, asegura Carbonell.

10Partiendo de su idea y contando con las bendiciones y entusiasmo de la familia Basi (distribuidores de Lacoste en España), Lacoste Promesas no se creó con el objetivo de ser un circuito más para jóvenes sino el mejor premio con que pudiese soñar todo jugador de golf, como reconocía Chema Olazábal tras participar en la primera edición: “¡Lo que hubiésemos dado nosotros por tener algo así cuando empezábamos a jugar! Es algo que los chicos nunca olvidarán”.

Los inicios

La primera edición de Lacoste Promesas se disputó en 2004 en La Manga Club saldándose con el triunfo de la gallega Marta Silva y el vasco Juan Francisco Sarasti. Marta mantuvo un duelo hasta el final con Carlota Ciganda y terminó imponiéndose al embocar tres veces desde fuera de green. El campeón finalizó con un fantástico eagle en el 18 admitiendo haber “aprendido mucho de los consejos de Olazábal, Jiménez y Garrido, sobre todo, a jugar con tranquilidad, humildad y constancia”.

La navarra Carlota Ciganda y el catalán Xavi Puig se impusieron también en La Manga Club en 2005. Carlota ganó dando golpes espectaculares, incluso uno a zurdas en el hoyo 14 detrás de unos arbustos. Xavi Puig se proclamó campeón tras un reñido final con Jordi García Pinto: empatados a su paso por el hoyo 12, un gran birdie de Xavi desde tres metros en el 13 le dio el liderato, que remató con otro acierto en el 18.

La tercera edición, de nuevo en La Manga Club en 2006, quedó en manos de los catalanes Anna Arrese y Jordi García Pinto. Anna mantuvo el pulso para ganar a Marta Silva, única jugadora que le hizo sufrir durante algunos hoyos; y Jordi terminó empatado con el gallego Antón Vázquez, líder tras la primera jornada, siendo necesario un play-off para decidir al campeón. Jugaron el hoyo 18, donde el catalán pegó un fantástico hierro siete dejando la bola a metro y medio para alzarse con el triunfo.

La gaditana Ana Fernández de Mesa y el madrileño Jorge Simón se proclamaron campeones de la cuarta edición en 2007, tras dos emocionantes jornadas en el Campo Sur de La Manga Club. Los dos compañeros de la Blume partían líderes y, aunque a veces les complicaron algo la situación, ambos supieron mantener el liderato hasta el final.

5Los guipuzcoanos Nerea Salaverría y Adrián Otaegui se impusieron en 2008 en La Sella Golf Resort. Nerea tomó el mando a partir del hoyo 11, ampliando su ventaja al embocar un putt de 4 metros en el 13 para birdie, y otro desde unos 5 metros en el 16. Adrián reconoció que los consejos de Olazábal durante la jornada de prácticas le ayudaron a ganar.

El catalán David Morago y la malagueña Rocío Sánchez fueron campeones en 2009 en La Sella. Rocío se impuso a Camilla Hedberg en el primer hoyo de play-off, mientras David venció por un golpe de ventaja sobre Kieron Fowler y Javier Sainz, tras unos últimos hoyos muy reñidos.

La mallorquina Luna Sobrón y el inglés Kieron Fowler (afincado desde muy pequeño en Alicante) no dieron tregua a sus rivales, ganando Lacoste Promesas 2010 en La Sella Golf Resort con enorme superioridad: Kieron por ocho golpes de ventaja sobre el cordobés Víctor Pastor, y Luna con tres menos que la castellonense Natalia Escuriola.

La madrileña Clara Baena y el cántabro Manuel Elvira se impusieron con autoridad en 2011 en La Sella, debiendo lidiar con fuerte viento. Ambos mantuvieron el liderato hasta el final: Clara ganó con cinco golpes de ventaja sobre Celia Barquín y Andrea Jonama, y Manuel terminó con dos menos que Erik Hedberg.

En 2012 en La Sella, después de suspender la primera jornada debido a la incesante lluvia, los asturianos Celia Barquín e Iván Cantero se proclamaron campeones en un día soleado bajo cielo azul, con el campo de nuevo en excelentes condiciones. Celia superó en un golpe a Covadonga Sanjuán, con quien mantuvo un mano a mano hasta el último putt, e Iván ganó con un golpe de ventaja sobre Manuel Elvira.

La asturiana Covadonga Sanjuán y el sevillano Ignacio Puente se adjudicaron la Final Lacoste Promesas 2013 en La Sella. En una segunda vuelta muy igualada, Cova se impuso al derrotar en el primer hoyo de play-off a su compañera de la Escuela Nacional de Golf, María Parra. Nacho, el benjamín de la décima edición, de 13 años, ganó con cinco golpes de ventaja sobre Víctor García Broto.

La valenciana Marta Pérez Sanmartín y el madrileño Alejandro del Rey se proclamaron campeones de la undécima edición Lacoste Promesas, celebrada en 2014 en La Sella Golf Resort, protagonizando un apretadísimo y emocionante final al imponerse por un golpe a Ana Peláez y Lucas Vacarisas.

Sanjuán y Puente campeones Lacoste Promesas 2013©Jorge AndréuEl premio

Además del título, el trofeo y los regalos (Lacoste viste durante un año a los campeones e Iberia les lleva a su lugar preferido de Europa junto un acompañante; los finalistas reciben MP3, PlayStation, Eau de Toilette, mochilas, relojes Lacoste…), lo que sin ninguna duda destaca por encima de todo en cada Final Lacoste Promesas es la implicación de José Mari Olazábal, Miguel Ángel Jiménez, Nacho Garrido, Juan Parrón, Laura Cabanillas, Carlos del Moral, Jordi García del Moral, Ion García Avis y Azahara Muñoz con los veinticuatro finalistas.

Los jóvenes tienen el privilegio de entrenar y conocer muy de cerca a los mejores profesionales de golf

Los jóvenes tienen el privilegio de entrenar y conocer muy de cerca a estos profesionales, de quienes no sólo aprenden la técnica del swing y estrategia en el campo, sino que, además, reciben muy buenos consejos sobre el golf y la vida en general.

Durante todos estos años, Olazábal les ha enseñado a practicar golpes imposibles además de hacerles partícipes de sus victorias en el Masters: “Del primero (1994) ni te enteras, suceden tantas cosas y tan rápidas que no te das cuenta de nada. Cuando por fin llegué a la casa donde estaba viviendo esa semana, me senté en el sofá y pensé: ‘acabas de ganar el Masters de Augusta y no te has enterado de nada’. Ganar el segundo (1999) fue muy distinto y lo viví de manera diferente, estaba muy contento pero a la vez era consciente”.

Miguel Ángel Jiménez siempre les ha dado buenos consejos: “No hay que tener prisa en pasarse a profesional, primero hay que formarse, aprender mucho y de todo en la vida y, por supuesto, estudiar; jugar al golf está muy bien pero hay que completarlo con una carrera. La clave consiste en trabajar mucho y ser constante si se quiere llegar a algo en la vida”. Un consejo del malagueño que probablemente jamás olvidarán: “¿Qué es un bogey? ¿Qué pasa si hago bogey, o incluso doble bogey? Es sólo un golpe más del campo, eso es lo que debéis meteros en la cabeza y aprender a que no os afecte más allá. Hay que jugar con un poquito de agresividad, la justa; eso sí, teniendo muy claro que una cosa es ser agresivo y otra muy distinta ser un loco”.

Cada año, Nacho Garrido se emplea a fondo enseñándoles a sacar de bunker obligando a todos a jugar desde la trampa de arena, haciendo hincapié en la práctica del juego corto: “Debéis entrenar tanto el golpe largo como el approach y el putt, algo que no soléis hacer y es esencial para ganar. El golf es mucho más que pegarle a la bola lejos, nunca lo olvidéis”. Fue, precisamente Nacho, quien declaró en una de las primeras ediciones que “en Lacoste, un día se sentirán muy orgullosos de la gente tan importante que ha pasado por este circuito”.